Organizar una bodega en casa

La mayoría de los vinos se venden ya sólo pasado muy poco tiempo desde su proceso de embotellado. Pero no siempre resulta recomendable beberlo directamente en este momento, ya que muchos vinos sólo alcanzan su sabor óptimo pasados unos años. Se presenta la pregunta por qué no reposar el vino en la propia bodega. Pero para poder estar preparado para ofrecer un buen vino a los amigos, parientes y compañeros de trabajo, no es suficiente almacenar varias botellas en casa en unos botelleros de la cocina. La mejor forma de conservar el aroma del vino es almacenándolo en un ambiente más parecido al clima de una bodega profesional. Por lo tanto los verdaderos amantes de vino se organizan su propia bodega. En el caso óptimo se planea esta bodega ya en el momento de construir la casa. Pero también es posible una instalación posterior en el sótano de una casa: El vino necesita luz y ventilación óptima y se puede cumplir con estas condiciones mejor en caso de disponer de una estancia por separada para las botellas. Como tamaño orientativo se calcula con unos diez metros cuadrados. Este tamaño ofrece espacio para algunas cientos de botellas, garantiza cierta libertad de movimiento y hasta la posibilidad de realizar una cata de vinos con amigos.
Resulta realmente fácil controlar el factor de luz. Ideal es una habitación sin ventanas, para que las botellas estén lo más oscuro posible. La mejor temperatura está entre los 10 y 12 grados, máximo 15 grados. Es mejor evitar oscilaciones de temperatura entre día y noche y verano e invierno y por lo tanto la habitación necesita un buen aislamiento tanto hacia las habitaciones lindantes como en las paredes exteriores. Sigue leyendo

Alergia al vino tinto

El consumo de vino puede provocar distintos síntomas, ya que personas sensibles pueden reaccionar a distintos sustancias contenidas en el vino. Pero normalmente el vino no suele provocar una autentica alergia. Sin embargo, muchas personas se quejan de síntomas de intolerabilidad después de haber tomado vino en compañía de los amigos y estrenando la nueva cristalería adquirida en Marks & Spencer.  Los síntomas que aparecen con más frecuencia son: piel enrojecida, picor, nariz obstruida como en caso de constipado, diarrea, taquicardia y gastroespasmos. Las mujeres están más afectadas que los hombres. Parece, que por lo menos un 1,7 por ciento de la población sufren de una intolerancia al vino tinto.
En las etiquetas están indicados detalles como cosecha, contenido en alcohol, embotellador y a veces también “contiene sulfitos”. Los sulfitos son las sales o esteres del hipotético ácido sulfuroso H2SO3 que conservan el vino, evitando procesos de fermentación no deseados como por ejemplo iniciado por bacterias introducidas. Pero las sustancias también surten efecto en el cuerpo humano. Puede ocurrir que personas alérgicas reaccionan con síntomas a las sales del ácido sulfuroso. Estos síntomas pueden ser constipado leve o también taquicardia. Es suficiente tomar una sola copa de vino. Se encuentran hasta 160 miligramos de dióxido de azufre (SO2) por litro en las botellas.
En el cuerpo el alcohol provoca diferentes procesos. Sustancias determinadas se disuelven en el alcohol, por lo cual el organismo es capaz de absorberlas mejor y esto puede ser problemático. Además el alcohol impulsa la porosidad de la mucosa intestinal e impide el efecto de la enzima diaminoxidase que desintegra histaminas. Una concentración elevada de histaminas por ejemplo puede causa una nariz roja por dilatación vascular.
Sin embargo el vino se puede considerar un alimento relativamente seguro en lo que se refiere a alergias, aunque hasta ahora no se ha tomado muy en consideración la sensibilidad o sea reacción frente al vino. Es recomendable tomarlo en cuenta en chequeos médicos en el futuro. Por reglar general las personas no suelen pensar en lo que les sienta bien y lo que no les sienta bien. La intolerancia al vino se puede observar con la misma frecuencia como en caso de intolerancia a productos alimenticios.

¿Por qué comemos 12 uvas en Nochevieja?

En la edición del 1 de diciembre de 1896 del periódico La correspondencia de España, un artículo explicaba que “en la hermosa residencia particular del Ilustre presidente del Consejo de ministros se reunieron anoche casi todos sus compañeros de gabinete y algunos otros distinguidos personajes. A las doce en punto de la noche saludaron los ministros la entrada del nuevo año comiendo ricas uvas y bebiendo champagne’, y, un año después, el 14 de enero de 1897, se publicó en Gedeón que ya se consideraba “costumbre madrileña comer doce uvas al dar las doce horas en el reloj que separa el año saliente del entrante”. Sigue leyendo

La bodega – más que una novela

“La bodega” es una novela del escritor estadounidense Noah Gordon, publicada en el año 2007: a finales del siglo XIX un joven viticultor de Cataluña huye a Francia, donde un viticultor francés le enseña el arte de elaborar vino. Para Josep Álvarez la viticultura resulta ser más que un medio de ganarse la vida, una profesión: descubre la gran pasión de su vida.
Cuando recibo la noticia del fallecimiento de su padre, después de cuatro años de estancia en Francia deja su exilio de Languedoc y regresa a su tierra natal. Aunque no tiene recursos económicos compra de su hermano las tierras heredadas y se compromete pagar a plazos el precio acordado.
Tiene muchos envidiosos y el pasado parece una amenaza. Sin embargo, Josep sigue con lo que se ha propuesto. Mientras su padre sólo suministró uvas de calidad inferior a una fábrica de vinagre, Josep y su esposa cultivan uvas de alta calidad de las que elaboran un vino excelente, digno de ser tomado en buena compañía como son los contactos Alicante. Poco a poco arranca la venta.
El término “bodega” originalmente se refería a un almacén o una bóveda del sótano. La altura en las bodegas históricas permite mantener la temperatura durante todo el año en un nivel estable además de facilitar adicionalmente una circulación de aire suficiente. Las bodegas se han construido según normas estrictas con el fin de mantener baja la radiación solar y para garantizar una alta humedad atmosférica. La forma y la colocación de las ventanas evitan una radiación directa a los barriles valiosos de vino. El suelo de las bodegas es también de gran importancia. Está formado por “tierra de albero” y se riega dos veces al día durante el verano para asegurar una humedad atmosférica del 70 por ciento. Además, las paredes viejas contribuyen al desarrollo de un microclima en las bodegas. Tienen un espesor de más de 60 centímetros y están construidos según un método tradicional. Estos factores contribuyen a un perfecto proceso de envejecimiento.
Pero el término “bodega” también se usa para vinoteca, vinerías, tabernas y tascas. En la mayoría de las bodegas se puede comprar los productos producidos localmente. Por regla general hay visitas guiadas en las que se explican como se produce el vino, vino de jerez o brandy.

Distintivos de calidad

En el año 1972 se fundó el Instituto Nacional de Denominaciones de Origen. El instituto supervisa las distintas Denominaciones de Origen. Las categorías de “Vinos de Calidad Producidos en Regiones Determinadas” (VCPRD) según el reglamento de la Comunidad Europea son Vino de Pago: Es la calificación más alta es decir la calificación superior según la Ley de la Viña y del Vino. Las exigencias corresponden como mínimo a las que rigen para los vinos de D.O.Ca. Además se exige a los vinos que reflejen un carácter específico de la correspondiente ubicación. A diferencia de las demás calificaciones, sólo se califica propiedades vinícolas individuales. Además es condición la elaboración de uvas propias, procedentes de los alrededores cercanos de propiedad vinícola. La calificación fue introducida en el año 2003 y hasta mediados del año 2010 sólo fue concedida a nueve propiedades vinícolas.
Denominación de Origen Calificada (D.O.Ca.): Vinos clasificados con Denominación de Origen. Los criterios son otra vez más estrictos como en una denominación de origen. La zona debe demostrar los estándares correspondientes durante un periodo de tiempo prolongado y estar en posesión de una Denominación de Origen por un periodo de tiempo de por lo menos diez años. Vinos llevando este término deben ser embotellados por el productor y fueron sometidos a un control de calidad físico-químico y organoléptico por el Consejo de vigilancia. Hasta mediados del año 2009, sólo hubo dos zonas de cultivo con esta clasificación.
Denominación de Origen (D.O.): El predicado para determinadas regiones vinícolas de denominación de origen controlado. Corresponde a la DOC italiana o el AOC francés. El término D.O. significa que se produjo el vino de acuerdo a los reglamentos de la región respectiva. Estos establecen en particular los límites espaciales, los métodos de viticultura autorizados, tipos de uva, rendimiento máximo y grado alcohólico mínimo así como los métodos de vinificación admitidos. Una zona que quiere conseguir la categoría, debe haber cumplido por lo menos durante cinco años los criterios de VCIG.
Vinos de Calidad con Indicación Geográfica (VCIG): Denominación de vinos de calidad más modesta y que fue introducida con la renovación de la Ley de Vino del año 2003. Como fase previa de la D.O. establece de forma sencilla normas para la zona de cultivo y métodos de viticultura y de vinificación además de controlarlo. En la etiqueta se puede leer “Vino de Calidad de…” seguido por la región de producción correspondiente.