La finca es un ejemplo de comunidad autosuficiente, más propio del sur de España, que aportaba a sus trabajadores todo tipo de servicios, inclusive la escuela, que se ha mantenido intacta desde que se cerró en 1960. En ella se conservan los libros de texto utilizados durante los años 30-60, mapas de geografía, láminas de historia sagrada, imágenes de la época, pupitres, etc., que nos transportan a otra época llena de nostalgia.
En Valonga encontrarás también un pequeño parque faunístico y un ecomuseo, formado por aperos de labraza y una valiosa colección de tractores, la mayoría de ellos utilizados en Valonga.
Bodegas Valonga permite disfrutar de una jornada enoturística completa.
Los visitantes son recibidos en el Bar- restaurante, donde se ofrece un café acompañado por dulces de la zona o unas tostadas aliñadas con el excelente aceite de oliva producido en la finca a partir de la variedad arbequina. Las nueces serán el complemento saludable y energético a este desayuno, que si el tiempo lo permite, se ofrecerá al aire libre o incluso en medio del viñedo.
El paseo por la finca puede hacerse a pie, en bici o en 4x4, recorriendo viñedos, nogales y olivos. El mirador de San Juan permite gozar de unas magníficas vistas de la comarca, en el límite con el desierto de los Monegros.
La actividad de la finca es constante y en cada momento del año se pueden conocer las distintas labores que se están llevando a cabo.
En las 86 ha de viña seleccionada, se cultivan variedades nacionales e internacionales, meticulosamente distribuidas en parcelas y trabajadas bajo la premisa de una viticultura ecológicamente sostenible.
La moderna plantación de nogales consta de 60 Has. Las variedades escogidas se han adaptado de forma natural al suelo, pudiéndose conseguir una excelente calidad. Los almendros complementan la producción de frutos secos de la finca Valonga.
En la época árabe, el río Cinca fue bautizado con el nombre de Sarh-al-Azeytun (río de los olivos) siendo muy apreciado el aceite producido en la zona.
Las aceitunas son recolectadas entre octubre y noviembre, obteniéndose un aceite de oliva virgen extra de agradables aromas vegetales y retrogusto intenso. |